¿Cómo elegir?


El mundo nos hace dudar cada día más, de todo y por todo. No digamos cuándo nos tocan el tema del amor. Cuando tenemos una relación y empezamos a preguntarnos si es la persona correcta; si es el/la elegida/o, la afortunada/o y esto se vuelve una serie de preguntas imparables y complicadas.


Es posible que sea una pregunta realmente difícil de contestar cuando deseamos en lo profundo de nuestro corazón sentar cabeza y saber si la persona con la que tenemos una relación de noviazgo es el/la indicado/a para dar el siguiente paso.


Quiero decirles que debemos tener claro que las parejas se eligen por guía del Espíritu Santo. ¿Cómo es eso? ¿Qué significa eso? Esto conlleva a que cada uno tenga primero un gran compromiso a seguir los pasos de Jesús. Es difícil tomar buenas decisiones si lo hacemos enteramente desde la carne, es decir desde nuestro limitado razonamiento humano o sencillamente por emociones.


Todos somos llamados a conocernos primero a nosotros mismos, a amarnos primero para poder amar a alguien más; darnos cuenta cuales son nuestras virtudes, habilidades y talentos para poder ser personas de bien en un mundo cada día más influenciado por la maldad. Para ello, necesitamos tener a nuestro lado alguien que nos valore, ame y respete nuestra identidad, nuestra familia y mas importante aún; que tenga a Dios como prioridad en su vida.


“El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros. “ Romanos 12:9-10


La vida sentimental es complicada; no hay una fórmula matemática que nos dará un resultado. Es posible que nos toque pasar por diferentes pruebas y que en estas nos equivoquemos, pero de eso se trata el noviazgo por qué es una etapa para conocernos.


Muchas personas cristianas le tienen miedo al fracaso dentro de un noviazgo y dejan pasar el tiempo haciéndose daño uno al otro. ¡HOY ES EL DIA para que reflexione y no le tenga miedo al que dirán! Ser cristiano no es sinónimo de perfección; si usted no se siente amado, respetado y valorado por su pareja aun siendo ambos cristianos está a tiempo de tomar una decisión sabia. Cuando nos falte una respuesta, pidamos a Dios su guía tal como lo dice en las escrituras:


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