Damos lo que uno es.


Durante la vida a nadie le imparten clases de cómo ser buen esposo o buena esposa, porque el amor siempre es un aprendizaje constante. Al principio es todo es muy bonito, desde la decisión de donde vamos a vivir, pintar la casa donde estamos, en mi caso me recuerdo mucho que me toco lavar la cisterna de la casa donde íbamos a vivir con mi esposa, terminar el día pidiendo unas pupusas para comer o simplemente cocinando algo que vimos en youtube y que por cosas de la mano no salió como se veía en el vídeo. Pero hay algo, como matrimonios no tomamos mucho en cuenta, y es que los días transcurren y nos enfrentamos con la realidad de vivir en pareja.

Hay algo que disfruto mucho del matrimonio y es que cada día puedo aprender algo nuevo en mi relación con mi esposa, enfrentamos nuevos desafíos JUNTOS, tomamos decisiones que nos benefician a ambos como pareja. Pero lo que más me gusta es a dar generosamente no solo lo que uno tiene, sino “lo que uno es”.

Queridos matrimonios de Somos, sus matrimonios siempre tienen que ser guiado por la oración la cual nos ayuda a discernir la voluntad de Dios. Tiene que ser guiados en base al perdón que así demostramos nuestro amor verdadero por nuestra pareja. Y tenemos como fin la entrega total de uno mismo, así como Jesús amó a su iglesia y se ofreció por ella en la cruz.

Nadie nace preparado para el matrimonio o para una relación con propósito, pero Jesús, nuestro maestro, nos enseña bíblicamente estos tres consejos que nos ayudarán a mejorar cada día como pareja:

Orar: 1 Tesalonicenses 5:16-18 Estén siempre contentos. Oren en todo momento. Den gracias a Dios por todo, porque esto es lo que él quiere de ustedes como creyentes en Cristo Jesús.

Perdonar: Efesios 4:32 Sean buenos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.

Da la vida: Efesios 5:25 Esposos, amen a sus esposas como Cristo amó a la iglesia y dio su vida por ella.