El noviazgo mas allá de una atracción.

Escrito por Lesly Andino


En algún momento escuche de un hijo de Dios que justamente en la juventud es cuando tomamos las tres decisiones más importantes que marcaran nuestra vida y que irónicamente lo hacemos casi siempre sin darnos cuenta o de manera inconsciente. La primera decisión es en quien vamos a creer como nuestro creador y salvador, la segunda que vamos a estudiar o a que nos vamos a dedicar y la tercera con quien nos vamos a casar.


Hoy quiero hablarte de la tercera ya que si tomemos en cuenta que el noviazgo es un paso previo al matrimonio y que un matrimonio es una familia, pues es una enorme responsabilidad y bendición la que estarás construyendo con tus decisiones. Y es que cuando comenzamos a sentir maripositas en el estómago por un chavo, sin darnos cuenta comienza una de las etapas más importantes en nuestras vidas. ¿Pero sabemos acaso cual es la edad, el momento y la persona correcta?, la verdad creo que ni nos preguntamos eso, simplemente sentimos atracción por alguien y ahí comienza todo.

Después de varios años de casada, debo decirte que veo para atrás y pienso en todo lo que es importante preguntarnos antes y durante un noviazgo y que por falta de consejería o instrucción desconocemos, pero hoy quiero compartir contigo querida Damita algunas cosas que considero importante tengas en cuenta antes o durante el noviazgo.


Lo más importante es que sepas quien eres tú, es decir, que te gusta, que no te gusta, que anhelas de un novio (próximo esposo), cuales son las cosas que te marcaron en tu infancia, la influencia que han tenidos tus padres y que ahora reflejas en miedos, traumas, defectos, virtudes, fortalezas, tus aspiraciones, etc., pero sobre todo que concepto tienes del matrimonio, la familia y Dios, porque todo eso será lo que aportaras a la relación.

Lo segundo es saber quién es la persona que te gusta, mas allá de su nombre. Es saber quién es su familia, que le gusta, que no le gusta, cuáles son sus metas de vida, cuáles son sus miedos, sus traumas, sus carencias emocionales, y sobre todo que concepto tiene del matrimonio, la familia y Dios, porque él también aportara todo eso a la relación.


Viéndolo así, lo miro muy fácil, como cuando una empresa abre una plaza vacante, recibe muchos candidatos, pero se queda con el más conveniente según sus necesidades. Pues lo mismo pasa con nosotras, solo que nuestra decisión se basa solo en las benditas maripositas y luego vienen los famosos ¨ayyyyyyyes¨, ¿sí o no que es así?