Empiezo la otra semana.


Hace tiempo atrás me encontraba en una situación de desempleo, estaba recién casado y por más que trataba de enviar cv`s a todos mis amigos que en algún momento me ofrecieron su ayuda, nunca tuve una respuesta positiva. Al año y meses se abrió una “puerta” de trabajo en la cual me hacía regresar a lo que antes estaba realizando, muchas fiestas, alcohol, desvelos, ausentarme de casa por semanas y cosas así que son muy atractivas cuando uno es más joven. Lo pensé al grado de casi aceptar la propuesta, lo consulte con mi esposa y pues decidimos decir que no, en una situación difícil rechazar un trabajo, pero cuando Dios nos saca de un lugar de lo menos que Él quiere es que volvamos a ver hacia atrás o que deseemos lo que allá hacíamos.

La vida cobra sabor cuando aceptamos a Jesús en nuestras vidas. Es triste cuando decidimos regresar a ese pozo, regresar a nuestra antigua vida despreciando así todo lo que Jesús tiene para nosotros. En la Biblia aparece un personaje que era como el gran amigo de Pablo creo que es mencionado solo tres veces en la Biblia en labores netamente misioneras, pero hay un momento en donde Demas, el personaje que les hablo, le pega como el feo y toma la decisión de darle la espalda a Pablo y empieza a tomar la vida que tenía antes.

En la Biblia dice: “Demas me ha abandonado y se ha ido a la ciudad de Tesalónica, pues ama demasiado las cosas de este mundo.” 2 Timoteo 4:10

Pero como es común en La Biblia nos da una palabra más clara y directa: “Y cuando la gente escapa de la maldad del mundo por medio de conocer a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, pero luego se enreda y vuelve a quedar esclavizada por el pecado, termina peor que antes. Les hubiera sido mejor nunca haber conocido el camino a la justicia, en lugar de conocerlo y luego rechazar el mandato que se les dio de vivir una vida santa. Demuestran qué tan cierto es el proverbio que dice: «Un perro vuelve a su vómito». Y otro que dice: «Un cerdo recién lavado vuelve a revolcarse en el lodo».” 2 Pedro 2:20-22.

La pregunta del millón es: ¿Será que estamos amando más al mundo que a Dios?, en este momento es tan común en decir “tomare unas vacaciones en el servicio para volver más tarde”, me recuerda esto que cada primer lunes de cada año empiezo la dieta, es así como algunos se sienten en este momento, para más tarde empiezo de nuevo en mi servicio.

Jóvenes cada uno de nosotros somos responsables de nuestra manera de vivir, de las decisiones que tomemos en la vida. No podemos pasarnos la vida echándole las culpas a otro de nuestro estado espiritual o de nuestro estado en la vida, somos los encargados de cumplir nuestro propósito en Dios".El nos dice: “Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré.

Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación. Salmo 91:14-16

¿Porqué empezar hasta le otro lunes? ¿porqué pensar en dejar todo lo que has logrado solo por un tiempo de vacación en tu vida?.

Los invito a que vivamos cada día amando más a Jesús, a que si te distes un tiempo empieces a regresar a tu vida nueva con él y nunca más alejarse, demostremos el amor que tenemos y sentimos por Jesús siendo FIELES hasta en lo que considera