Es tiempo de...



Como están mis cuarentenos perrunos, tiempo de estar en casa nos ha tocado a cada uno de nosotros, en particular me he quedado en casa cuidando también a mi padre que ya está un poco mayor. Estoy con unas ganas de pinceliar por lugares bellos de Honduras pero el cuidado y la obediencia son parte también de un buen cristiano.

Hoy, después de estar pensando mucho, quiero compartirle un tema para que lo guarden en su corazón, algo breve pero que sé que les llegara mucho, quiero hablarles de la oración y de esa intimidad con Dios que hoy en día debemos de retomar.

Tanto en Lucas como en Hecho de los Apóstoles nos habla acerca de la importancia de la oración y que esta forma parte de nuestra vida en comunidad, es decir ya no solo oramos nosotros pa nosotros, sino que ya que, como estamos en casa con nuestros familiares pues podamos hacer y empezar a cultivar nuestra vida de oración familiar.

Pipoles, mis canes amigos, es muy típico y me pasa a mi mucho cuando estoy en mis viajes perrunos que la única oración que hago es para bendecir los alimentos que Diosito Bello pone en mi camino, a veces buenos, a veces muy buenos y otros días pues como dicen como el chino, solo toca “milal” pero siempre con agradecimiento, pero quiero invitarlos a que hagamos mucha oración familiar, estamos cerca de todos nuestros familiares, cubrámoslos, escuchemos lo que ellos quieren pedir, lo que están necesitando y así les aseguro que vamos a empezar a tener una intimidad tan bella con Dios y un acercamiento tan profundo con nuestros seres queridos que no vamos a querer parar de orar.

Mis perrunos amigos, tiempo bellos sacamos de tiempos difíciles, no nos dejemos vencer por el ruido del mundo, sino que silenciemos nuestra rutina y entreguémosle un tiempo de oración familiar a Dios, sé que todos necesitamos una palabra de aliento, de consuelo y de esperanza.

Espero pronto poder salir a conocer mas lugares de Honduras, pero por ahora estén pendientes de lo que Dios quiere dec