Todo por Amor.


No eres el único que al escuchar este título se le viene a la mente un programa radial del domingo por la noche. Quizás sonreís porque te recuerdas a un saxofón sonando mientras valientes llamaban a la radio para declararse a un amor imposible y gritarle al mundo que ella (o el) era quien inspiraba a este sentimiento tan pasional que hemos conocido como amor.

Desde Romeo y Julieta para acá, llegando los domingos a escuchar poemas trágicos y sufridos me daba cuenta que nos vendían una forma de amor que no me identificaba. El cine, las novelas y las historias románticas alentaban a una forma de amor casi imposible. Donde existen personajes fuera de nuestra realidad y con circunstancias que realmente nunca atravesé. Sé que suena algo rígido al exponerme de esta manera. Sin embargo es que no podía identificarme con este tipo de historias por una razón. Normalmente en ellas contaban la historia del tipo que donde llegaba, pegaba; mientras que yo era el gordito y chaparrito de mi aula. No era buen conversador, no era atractivo, no tenía dinero (para que la plata suplantara la falta de gracia) y así fui la mayor parte de mi vida en la secundaria.

Muchas historias y canciones hablan de la eterna búsqueda del amor. La necesidad de encontrar a esa persona que cuando la encuentres y choquen las miradas; el tiempo se detenga, todo se mueva alrededor de ambos, el corazón se agite y la respiración se vuelva lenta y forzada (más o menos como cuando Oliver Atom disparaba contra el arco defendido por Benji Price). Y sí, yo también tuve esa necesidad de sentirme aceptado y abrigado por el cariño de una persona.

Debido a esa necesidad de andar buscando el amor en muchas partes comencé a cometer muchos errores y a encontrar que lo que buscaba como amor y su significado, se presentaban en sinónimos que no eran los adecuados. Sexo, alcohol, drogas, relaciones sin sentido y una profunda sensación de vacío estuvieron presentes cuando la búsqueda se realizaba.


¿Intenta explicar la pasión de cantar el himno en el estadio antes de que juegue la H a alguien que nunca ha ido? ¿Hablarle de la emoción de encontrar la última vista que llena el álbum del mundial a quien no le gusta el futbol? ¿Contarle el sabor que le da la calle a la fritanga que se compra en la esquina a quien no sabe disfrutar de lo chuco de las baleadas y fritanga?

En nuestra humanidad es difícil centrarnos en este significado de amor y las relaciones amorosas siguen distantes a ellas. Pues son pocas las personas que podría perdonar actos o equivocaciones de parte que la persona que ama. El dolor y tristeza que con lleva una decepción amorosa ha hecho que muchos fracasen y terminen hundiéndose, hasta el punto de quitarse su vida.

Ahora entiendes que difícil conocer del amor sin haber conocido a Jesús. Fuera del concepto universal relativo que nos tratan definir en el mundo. Jesús nos regaló la mayor definición de amor al entregar su vida por ti, por mí y por todos. Un acto que resulta tan grande para una palabra que queda tan corta. Que dividió en dos la historia para poder recordarte cada día que todo lo hizo por amor por ti. Aunque falle, aunque caí y aunque me aleje de Jesús. El nunca desistió de mí. En mi encuentro con Su amor, me llevo a recordar que cuando me sentí abatido estuvo conmigo y cuando me sentí solo su amor me abrigaba. Su abrazo en ese momento y el calor de su amor. Es el recuerdo más hermoso que tengo en mi vida.