Uno solo puede ser vencido, pero dos pueden resistir.


En algún momento todos los matrimonios pasan por peleas o conflictos en un punto de la relación, pero depende de cada pareja como solucionarlos para que pueden tener un matrimonio exitoso. Con la mayoría de los matrimonios que hemos podido hablar nos dicen que todas las peleas los han llevado a un aprendizaje, desde saber controlar emociones hasta uno de los puntos más difíciles dentro de la pareja que es ceder y tolerar cosas que en ese no estamos de acuerdo.


"Uno solo puede ser vencido, pero dos pueden resistir. ¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente" -Eclesiastés 4:12


Se dice que en la unión está la fuerza y esto es aún más cierto en el matrimonio. Un matrimonio unido es un gran ejemplo en este mundo que aplaude tanto el individualismo. Si ambos sirven a Dios contarán con su ayuda en los momentos difíciles, recibirán su sabiduría para tomar las decisiones correctas y la fuerza para superar las pruebas. No solo se apoyarán y animarán el uno al otro en los momentos de tentación o de dificultad, sino que buscarán la dirección de Dios y perseverarán hasta obtener el resultado deseado. Ahora bien, es imposible enumerar todos los tipos de conflictos puesto que cada pareja es diferente, sin embargo, podemos enumerar las principales soluciones para enfrentar los conflictos:


1. Escuchar y callar.

Es supremamente difícil para muchos aplicar esta técnica, pero cuando lo logramos los problemas se solucionan más rápido. Escucha a su esposa o esposo exponer las molestias, exponemos nuestros puntos de vista argumentando el por qué creemos tener la razón y después el o ella habla.


"Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse" - Santiago 1:19


2. Respeto.

Muchas veces en medio de una discusión decimos cosas que no deseamos decir y al final arrepentirse, sin embargo, es de vital importancia tener en cuenta que todo lo que salga de tu boca puede herir y lastimar a tu pareja. Y esa palabra dicha en enojo suele durar y